No veas noticias, apaga el televisor

En Colombia, y según en el país en que vivas también lo puedes juzgar, es muy común llegar a un restaurante popular, a la hora del almuerzo, y ver como se sintoniza en la televisión el noticiero predilecto del dueño del lugar y de la gente que allí va. Este hecho es algo que también se puede notar al llegar a ciertas tiendas o locales comerciales que tienen televisor. La conversación del almuerzo se torna alrededor de los principales titulares, y las personas se entretienen con esta rutina. Pero, ¿qué hay de malo con ello? ¿Por qué queremos que no veas noticias?

Es como untarse de mierda

Si vas caminando por un parque o una zona verde y ves un poco de popó o mierda de perro o de caballo, ¿pasarías al lado de él y te lo untarías en la ropa? Suena bastante ilógico, ¿cierto? Pues eso es lo que hacemos diariamente al ver noticias. La analogía se completa al pensar que la “mierda” son las noticias, y la ropa es la mente.

Piénsalo por un momento, ¿un noticiero tradicional está constituido por qué tipo de noticias? ¿Acaso no son más que una repetición de la miseria humana mostrada día tras día? Asesinatos, robos, violaciones, corrupción y demás, lo peor de la humanidad expuesto para un buen rato en familia, con amigos o compañeros.

Un buen rato de negatividad para ser discutida, pero ¿qué le vamos a hacer? Por alguna razón amamos lo negativo y siempre estamos esperando a ver la sangre cuando pasamos al lado de un accidente. Lamentablemente, lo bueno, lo social, lo que debería pasarse, no vende. Mario Vargas Llosa lo describía muy bien, “los noticieros legitiman lo que antes se refugiaba en un periodismo marginal y casi clandestino: el escándalo, la infidencia, el chisme, la violación de la privacidad, el libelo, la calumnia y el infundio”

¿Qué obtienes al ver noticias? Una programación errónea

El daño a la mente es más complicado de lo que parece a simple vista. En Trascender Empresarial creemos firmemente en el poder de la  programación neurolingüística, y la influencia que tiene el pensamiento sobre los resultados de una persona. Alguien que vive con la percepción del país y del mundo bajo la perspectiva que le dan los noticieros, difícilmente tendrá la capacidad tener un panorama positivo y de oportunidad frente a las diversas situaciones de la vida.

Si todo lo que ves es que no hay oportunidades, que no vale la pena luchar para generar un cambio como sociedad, que todo es peligro y que estamos hundidos como país, ¿cómo le vas a enseñar a tu cerebro a buscar oportunidades, a luchar por un cambio positivo, a creer en las personas, a ir por los sueños y a crear un mejor país? Los noticieros están hechos para infundir miedo y mantener a la gente cegada bajo una percepción de que no vale la pena intentar lograr grandes cosas en la vida. Es así de simple.

Además, el cambio físico es real, el negativismo en exceso tiene un efecto físico en el cuerpo. Las historias de miedo estimulan la formación del cortisol, la hormona del estrés. Los niveles altos y continuos de esta hormona, desestabilizan tu sistema inmune y tu cuerpo se ve involucrado en un estado de estrés crónico. El miedo, la agresión y la pérdida de la sensibilidad son otros efectos de dicha hormona.

Y como si fuera poco, no son sólo las horas de negativismo, es la asociación que se crea en torno a ese negativismo. Falta con ir a los lugares que mencionamos en horas de noticiero, para ver como las personas no hacen más que quejarse e insultar a los personajes relacionados en las noticias. Frases populares como “país de mierda” o “políticos/policías/gente de mierda” abundan en las conversaciones.

No veas noticias texto - Trascender Empresarial
“Tiempo de ver las noticias para ver de qué me puedo quejar hoy”

Verdades que no son tan verdaderas

Lo malo de los noticieros, no sólo son su carga negativa y lo que eso representa para la mente humana, sino la falacia que venden y que el consumidor cree y difunde mediante su opinión.

Daniel Kahneman, premio nobel de Economía, ha afirmado que hace falta claridad en el mensaje para que las personas no confundan la realidad con el pesimismo mostrado en las pantallas. Así las problemáticas sociales sean bajas, siempre hay que mostrar tragedias, tristemente las tragedias venden. No hay un contexto claro, no hay un análisis, ni una investigación profunda, las tragedias se muestran como la parte más importante de la noticia. Kahneman, además, añade que las noticias nos llevan a subestimar los ámbitos positivos de la sociedad y a resaltar lo negativo.

De hecho, en toda la existencia de la humanidad no se habían tenido índices tan bajos de pobreza, violencia y similares. Sí, así como lo lees, sólo es investigar un poco para ver que se trata de qué hacer para mejorar y no qué hacer para quejarnos.

Otros grandes emprendedores como Elon Musk, fundador de Tesla y Paypal, han manifestado que ver noticias es irrelevante y que para una persona innovadora y soñadora, ver noticias sólo tiene un efecto negativo en el proceso creativo y en la mentalidad optimista que alguien así debe de tener.

Ver el mundo de una manera más justa y la felicidad

Según las compañía Springer Science+Business Media, la televisión es el “opio y el refugio” de los infelices, sin aportarles beneficios. Pero, lo que más acongoja de este estudio, es que es ratificado por otro (y es de suponer que igual de sesudo y científico) realizado por la Universidad de Maryland sobre una muestra de 30.000 personas, y que concluye que los espectadores más asiduos son los más infelices.

Bueno, si después de leer esto te sigues preguntando ¿en serio ver televisión, y en particular noticias, tiene un efecto tan negativo? Entonces piensa en lo siguiente: ¿cuántos comerciales de Ferrari, Lamborghini o Maserati ves en la televisión? Según diversos estudios, el 60% de los ricos no ven televisión, mientras que el 80% de los pobres si lo hacen. También se encontró que el 88% de los ricos leen al menos 30 minutos al día, mientras que tan solo el 2% de los pobres tienen ese hábito.

Por ello, te recomendamos reemplazar tu tiempo en la televisión por tiempo en la lectura. Ahora, puedes mantenerte actualizado, con lo relevante que pasa en el mundo, siguiendo a emprendedores en las redes sociales o a personas de influencia con mensajes positivos de interés para ti, por ejemplo, un deportista que reconozcas como alguien profesional y muy trabajador. Prueba también seguir revistas y diarios más imparciales, menos amarillistas.

Mi propia experiencia

Estar expuesto a información diferente, positiva, inspiradora y productiva, te hará sentir mejor, tanto física como mentalmente. Prueba durante 21 días reducir tu tiempo ante el televisor a menos de la mitad, reemplaza ese tiempo con lectura, ejercicio, investigación en internet, seguir a emprendedores en redes sociales, etc. Al final de este tiempo notarás que tu nivel de energía es más alto, que eres más productivo, más optimista, y en especial, más feliz. Esto lo decimos por experiencia propia.

Intenta también involucrarte con causas sociales y gente que lucha por hacer las cosas bien. En lo personal, he tenido una experiencia muy gratificante durante los últimos tres años en este ámbito. Con Dibuja una Sonrisa, un grupo de amigos unidos en pro de los más necesitados en Medellín, Colombia, hemos visto como diferentes organizaciones y personas se interesan en las causas que valen la pena. Hemos sido testigos cómo son más las personas, líderes comunitarios y organizaciones que buscan dejar una huella que aquellas que buscan hacer mal. Hemos visto los ojos de las personas en comunidades necesitadas, buscando una oportunidad, buscando un mejor futuro y luchando día a día por mejorar su entorno. Mira un poco:

Así que, mira lo bueno, haz lo bueno y apaga el televisor.

El sistema educativo empobrece la mente

el Sistema Educativo | Trascender Empresarial

En pleno siglo XXI, para nadie es un secreto que el mundo ha ido evolucionando a pasos agigantados. La tecnología cada vez muestra avances más sorprendentes, y podemos hablar de cómo hace 100 años, la comunicación era un tema complicado al depender de los telegramas, que tardaban meses y meses en llegar a su lugar de destino. Hoy, en un segundo puedes entablar una conversación con una persona que se encuentre del otro lado del mundo, el internet cambió completamente la forma de ver y vivir el mundo. Muchos factores han evolucionado al día de hoy, pero el sistema educativo, en muchas partes del mundo, es algo que se ha mantenido intacto desde el momento de su creación.

Nos remontamos (hablando de América), a que la primera escuela de educación pública fue creado en el año 1538 en República dominicana, pero el sistema educativo como tal hace su aparición tiempo después de la época de la Revolución Industrial.

En esa época se enseñaba a la gente para que trabajase en fábricas, no a emprender. Si hacemos un análisis, hay mucha similitud entre el trabajar en una fábrica y estar en un aula de clases. Estamos uniformados en ambos casos, debes cumplir horario, alguien te da órdenes y te dice lo que debes hacer. Está prohibido que hayan tertulias entre compañeros, tienes un corto lapso de tiempo entre las jornadas para descansar y comer un poco, demasiadas coincidencias juntas, ¿no crees?

¿Es entonces realmente necesario asistir al colegio? ¿Le hacemos un bien a los niños llevándolos a estos sitios? ¿Es realmente necesario para un camino de prosperidad, felicidad y éxito tener un cartón de profesional?

Ser alguien en la vida

Es algo común que nuestros familiares nos den como consejo, y casi como regla de oro, “estudia para que seas alguien en la vida”. Es decir, vivimos en una sociedad donde ser bachiller, tener un título profesional, es indicador que eres “alguien”. Sin esos dos rubros mencionados anteriormente, eres un “don nadie”. De hecho, emprender puede ser visto como algo muy riesgoso y, en la mayoría de los casos, te dicen: “no seas tonto, mantén un ingreso fijo”.

Como jóvenes crecemos pensando que la única manera de salir adelante en al vida, de lograr bienestar y de alcanzar nuestros sueños, es estudiando en el sistema educativo tradicional. Pero, resulta que esto es algo alejado de la realidad. En Colombia la tasa de desempleo se ubica en un 9,2%, según datos del DANE, pero esta tasa toma como empleo hasta a una persona que se monta a los buses a pedir dinero todos los días.

Esto no es un factor que permita medir realmente la crisis educativa, ni mucho menos por la que pasa un profesional colombiano, que según el DANE, sale a ganarse, como recién egresado, en promedio $1.200.000 (millón doscientos mil pesos colombianos). Cifra que a duras penas alcanza para vivir en una buena residencia y comer moderadamente bien. ¿Entonces qué es lo que pasa?, ¿por qué nos siguen diciendo que hay que estudiar para ser alguien en la vida?

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Un sistema educativo obsoleto

Lo que ocurre es que el mundo ha cambiado, como mencionamos anteriormente, y seguimos educándonos como se educaban las personas hace más de 100 años, para salir a trabajar en fábricas y buscar empleos que YA NO EXISTEN. Además de eso, y como un factor aún más preocupante, psicólogos, como Howard Corner, afirman que no se puede enseñar a varios individuos de una misma manera, ya que todos tienen distintos tipos de aprendizaje y no se fortalece su inteligencia emocional.

El sistema educativo nos enseña a todos lo mismo, de la misma manera. Juzga al inquieto y al curioso, y premia al que no se mueve de su puesto. Acusa al que no es bueno en matemáticas, lenguaje o ciencias naturales, relegando otras habilidades importantes, como el arte, el saber escuchar, el hablar en público etc. Sin tener en cuenta que estas últimas,también llamadas habilidades blandas, son de mucha mayor importancia que las competencias lectoras o matemáticas para desarrollar el verdadero potencial de una persona.

¿Por qué empobrece la mente?

El sistema educativo empobrece la mente porque te enseña que preguntar mucho es malo, que tienes que aprender de temas que muchas veces no son de tu interés, el de un niño o un adolescente, y que tienes que ser siempre mejor que tus amigos o compañeros. Te enseña que ser alguien en la vida, únicamente tiene que ver con memorizar escritos, saber sumar o multiplicar, te enseña a no atreverte a hablarle a tu compañero de al lado, porque serás castigado. Te enseña que no puedes cometer el más mínimo error, porque en la fábrica tu jefe no lo va a tolerar, te enseña que no debes soñar en grande porque primero debes adquirir experiencia e ir escalando poco a poco.

Hay que hacer algo con el Sistema Educativo, y no solo lo pensamos en Trascender Empresarial, también lo dicen grandes personalidades en el mundo mediante documentales y análisis profundos, averígualo en los siguientes links.

Documental un crimen llamado educación

La educación prohibida