Desarrollar inteligencia emocional y su efecto en el emprendimiento

Inteligencia emocional, seguramente lo has escuchado mucho, pero ¿sabes qué es? Incluso más importante saber qué es, ¿tienes idea de cómo desarrollarla y aplicarla a la vida diaria? Hace unos meses publicamos un artículo sobre la inteligencia emocional en el que puedes revisar qué significa, cuáles son sus componentes y cómo se diferencia del desarrollo intelectual tradicional. Desarrollar inteligencia emocional te puede sonar a algo que simplemente se puso de moda, sin embargo, es solo una forma de denominar un conjunto de prácticas y respuestas antes las situaciones que a todos se nos presentan cada día, en especial si estás en el mundo del emprendimiento.

Emprender es una batalla diría con nuestros miedos, dudas e inseguridades, y en especial, es una batalla constante para continuar con la mejor actitud y el convencimiento de obtener unos resultados deseados a pesar de las dificultades. Es una carrera contra la “quejitis” y el conformismo derivado de los hábitos que ya poseemos y que en muchas ocasiones no nos permiten avanzar. Imagina que te acabas de quedar sin trabajo, que has intentado emprender, pero no te ha ido bien, que acaban de rematar tu casa porque no pudiste cumplirle al banco con lo pagos, y a ti y a tu pareja solo les queda un carro viejo en el que probablemente tendrán que pasar la noche, ¿qué harías?

Ahora, una situación no tan extrema. Imagina que estás emprendiendo, pero solo consigues lo necesario para sobrevivir y tu negocio te demanda visitar clientes todos los días y cuentas solo con un par de pantalones, un par de camisas y un par de zapatos, ¿seguirías emprendiendo? Muchos probablemente respondan: ‘pues si el negocio es bueno, claro que lo haría’, pero, ¿quién te asegura que el negocio es bueno? Recuerda que Coca-Cola solo vendió 22 botellas en su primer año, que cuando salieron los primeros teléfonos celulares (que eran enormes e incómodos), nadie daba un peso por ellos y todas las compañías de telecomunicaciones decían que era una pérdida de tiempo.

Trascender Empresarial - Inteligencia Emocional Emprendimiento I
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La respuesta está en desarrollar inteligencia emocional

La primera situación la vivió Robert Kiyosaki junto a su esposa Kim. En los años 80’s tuvieron que vivir durante algún tiempo en su carro, pero estaban convencidos que saldrían adelante con el camino del emprendimiento. Hoy tienen más de 10 mil propiedades entre apartamentos, casas y locales comerciales gracias a las cuales, y a otras inversiones, son multimillonarios. Kiyosaki se ha convertido también en uno de los escritores de finanzas personales más importantes de la historia, y su esposa es también una fuente de inspiración para las mujeres, ella también es escritora.

La segunda fue la historia, durante dos años, de Arturo Calle, uno de los empresarios más importantes de Colombia y dueño de la cadena de almacenes de ropa masculina mejor posicionada en nuestra región. ¿Qué hacía durante esos dos años? Visitar clientes ofreciendo sus productos, vendiendo. Si, leíste bien, vendiendo. En la actualidad, a la gran mayoría de las personas no les gusta las ventas, de hecho, para muchos es algo hasta vergonzoso. En mi trabajo como consultor en logística, muchas ocasiones me llegaban peticiones como esta: “ayúdele a mi hijo pasando su hoja de vida en las empresas que usted conoce, así sea en ventas” Si eres emprendedor o quieres serlo no olvides que debes aprender a vender, eso se llama inteligencia comercial, inteligencia sobre la que escribiremos más adelante.

Luego de este pequeño paréntesis, desarrollar inteligencia emocional fue una de las claves para que tanto Kiyosaki y Arturo Calle, al igual que la gran mayoría de los emprendedores, pudieran tener éxito en sus vidas a pesar de las dificultades. No basta con tener visión y disciplina, debemos estar siempre con buena actitud, transmitir buena energía e inspirar a los demás a que nos sigan o a nos compren nuestra idea o nuestro producto. Tener esa capacidad es lo que se logra al desarrollar inteligencia emocional.

Tener dificultades es algo de todos los días, ya hemos dicho eso, y no es fácil permanecer fuerte e inmutable cuando, por ejemplo, no has pagado tu tarjeta de crédito o cuando acabas de terminar una relación sentimental. Es normal sentir que a veces no queremos ni pararnos de la cama, pero si desarrollamos inteligencia emocional, vamos a encontrar la forma de hacerlo, y hacerlo con mucho ímpetu.

Otros ejemplos en los que la inteligencia emocional es útil

No solo se trata de controlar las frustraciones o saber cómo mantener una buena actitud a pesar de las malas experiencias y las dificultades, desarrollar inteligencia emocional también es útil para controlar las emociones cuando interactuamos con los demás. No se trata de estar siempre alegre, es tener la capacidad de identificar cuando podemos enojarnos y qué tanto enojarnos, de saber en qué momento es prudente celebrar porque simplemente no sabemos las vueltas que dará la vida.

Imagina que acabas de ganar un pleito legal y celebras con gozo tu triunfo, te ríes con tus familiares o colegas, eso no está mal, pero del otro lado está el lado perdedor y es probable que tus risas sean vistas como señal de insulto, después de todo, ¿a quién le gusta que se burlen de sus derrotas? Si celebras, hazlo con prudencia y respeto, es probable que en unos años necesites algo de alguien de aquel bando. Ahora, si eres del otro lado, el que acaba de perder, entonces también debes tener la fuerza para aceptar la derrota como algo normal, como algo que podía pasar y que por ello no te sorprende, mantienes tu dignidad intacta y decides seguir adelante aprovechando esa derrota como un pilar de tu aprendizaje. Ambas situaciones, ambas reacciones requieren de inteligencia emocional.

Y, ¿cómo desarrollar inteligencia emocional? Lee, lee mucho, lee como nunca has leído en tu vida. En los libros está el secreto para transformar la mentalidad de cualquier persona, para darle criterio, capacidad de decisión y fortaleza emocional. ¿Te imaginas cómo serían nuestros países si en lugar de leer 2 libros en promedio por persona al año, leyéramos 10? Además de leer, busca una buena asociación, busca personas que te aporten visión, que hablen de cosas constructivas y que sean ejemplo de lo que tú quieres lograr. No veas televisión, al menos no aquella que sabes tiene un mensaje negativo, y decides ver películas que te inspiren, hazlo con medida, recuerda que si queremos tener éxito en un emprendimiento debemos obsesionarnos, lo que no significa abandonar todo lo demás, pero sí implica estar dispuestos a dormir poco y a sacrificar las fiestas, los paseos y los lujos mientras construimos la riqueza necesaria para que todas esas cosas las podamos disfrutar cuando queramos y no cuando podamos.

Claves para emprender: la disciplina

¿Cómo emprender con éxito? Es una pregunta que todos los emprendedores nos hacemos. Sin embargo, la respuesta nos puede eludir, no tanto por falta de conocimiento, sino por no asumir el emprender como una forma de ser y actuar en cada instante, por carecer de disciplina. Con el ánimo de acortar la brecha entre intentar emprender y tener éxito haciéndolo, hemos dispuesto de una serie de artículos que hemos llamado: Claves para Emprender.

Dentro de esta serie, nuestro primer artículo habla sobre la disciplina. Un factor que es bastante difícil de controlar, pues cuando emprendemos, no tenemos un jefe. Cada emprendedor debe ser capaz de hacer lo que tiene que hacer, sin que nadie se lo diga. Esto implica salir de la zona de confort y desarrollar nuevos hábitos. Los que deben estar asociados a acciones que, probablemente, te sean nuevas o al menos que no hacen parte de tu rutina diaria. Veamos entonces algunos puntos para tener la disciplina de un emprendedor exitoso.

El sueño, un pilar para la disciplina

Ser disciplinado no es fácil, en especial cuando no se tiene claro por qué serlo. Sabemos que todo emprendedor debe tener una meta, una razón, un sueño que lo impulse. Puede ser algo alrededor de lo personal, lo familiar, lo social, lo ambiental, o incluso algo que encierre todos estos aspectos. Sin embargo, no siempre entendemos ese sueño, es más, algunas veces ni siquiera lo tenemos o al menos no de una forma clara y bien definida.

Muchos subestiman el poder de tener un sueño. Muchos fueron criados rodeados por la idea que soñar es para tontos, que no es realista. Pero, de hecho, si escuchas o lees a cualquier emprendedor, bien sea un empresario, un artista, un deportista, un inventor, notarás que el sueño aparece como un pilar para alcanzar el éxito. Ahora, es probable que ese no sea tu caso. Puede que si seas un soñador, pero ¿qué tanto asocias tus sueños a tus acciones?, es decir, cuántas de nuestras acciones están en función de cumplir un sueño. Si no estás actuando en función de tus sueños, entonces tienes tienes fantasías más no sueños.

Ser nuestro propio jefe es difícil, para unos más que para otros, es por ello que tu sueño debe ser poderoso, para hacer las cosas necesarias sin que nadie te las diga. La razón es simple, a partir de un sueño puedes construir un plan de trabajo para alcanzarlo y detrás de ese plan, las acciones diarias y consistentes, es decir, alcanzar una buena disciplina de trabajo, te llevarán al resultado deseado.

Hacer lo que hay que hacer, cuando hay que hacerlo

Imagino que has escuchado la frase “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”. Bueno, pues recuérdala cada vez que te digas a ti mismo: “esto lo puedo hacer mañana”. Para entender este punto es necesario conocer algunos conceptos básicos sobre cómo funciona nuestro cerebro. Por más complejo que sea, nuestro cerebro siempre refuerza lo que aprende, creando un ciclo. Este ciclo inicia con los pensamientos, los cuales generan sentimientos, luego acciones y estas traen los resultados.

Por tanto, si creas pensamientos negativos, llegarás a resultados negativos, y el “esto lo puedo hacer mañana” es un pensamiento negativo, lo es para lograr tus sueños, para emprender. Tras este pensamiento, viene un sentimiento de comodidad, de confort, y quién quiere salir de su zona de confort, si allí todo es más fácil porque es usual y familiar, no hay riesgo a equivocarse por hacer algo diferente. Como podrás ya haber deducido, luego del sentimiento de comodidad, vienen acciones de comodidad y por tanto resultados dentro de esa comodidad, pero esos resultados no llevan a emprender con éxito, simplemente te ponen en una especie de limbo, un sitio donde no avanzas, un lugar donde te estancas.

Entonces, asegúrate de hacer lo que debes hacer cuando lo tienes que hacer, este es uno de los secretos para ser disciplinado y una de las claves para emprender. Ahora, si te parece algo complejo pensar de esa forma, o tener esa clase de compromiso diario, haz dos cosas: la primera, recuerda siempre tu sueño, te dará el impulso necesario, la segunda, solo ocúpate de la siguiente acción, no trates de pensar en todo lo que tienes por hacer durante una semana o en un mes, ve por una acción a la vez y hazla lo mejor posible.

Cultiva hábitos, cosecha disciplina

Somos lo que pensamos, somos lo que decimos, somos lo que hacemos. Esto es una realidad de la vida, y si lo que hacemos proviene de lo que pensamos, entonces domina tus pensamientos y refuerzalos de forma positiva con cada acción. Dicho de otra forma, crea hábitos de éxito, a partir de pensamientos de éxito, y obtendrás éxito como resultado.

Los hábitos provienen de la parte subconsciente de nuestro cerebro, son aquellas acciones que hacemos de forma automática, sin pensar, es decir, son acciones que hacen parte de lo que somos y hacerlas es algo natural.  Por ejemplo, cepillarse los dientes de determinada forma, tener cierta rutina a la hora de bañarnos, etc. Pensar en los posibles resultados que puedes obtener al emprender, es también un hábito, de ti depende entonces si es un buen o un mal hábito, es decir, si visualizas resultados positivos y por ende, tomas acciones positivas y alcanzas resultados positivos, entonces tienes un buen hábito.

Planear tu día la noche anterior es también un hábito de éxito, si tienes tu día planeado, podrás entonces ser más productivo. Hacer ejercicio y leer a diario, son otros hábitos de éxitos, unos muy importantes. Ahora, a dónde conduce esto, es sencillo, si trabajas en adquirir hábitos de éxito, entonces adquirirás disciplina, pues el cambio de hábitos trae consigo la necesidad de tomar acciones consistentes cada día a cada instante. Ello te llevará a hacer que las buenas acciones sean algo automático en ti, sonreir a cada persona que conozcas, servir sin prejuicios a todo cliente potencial, pensar en grande, incluso soñar en grande lo puedes convertir en un hábito. 

¿Te pareció interesante este artículo? Pues entonces mantente al tanto de nuestra serie Claves para Emprender y de una próxima entrega.