¡Vive como realmente quieres vivir, no como te toque!

¡Vive como realmente quieres vivir, no como te toque!

¡ATENCIÓN! este artículo puede ser el causante de que mandes tu trabajo al carajo y te atrevas a vivir una vida extraordinaria.

Son las 6 de la mañana y nuevamente suena el despertador, un día más abres los ojos, ¿o es un día menos?, qué más da, hace mucho tiempo que los días son lo mismo, miras tu celular, y ya tienes más de 35 mails sin contestar, antes de acostarte ya habías echado un vistazo y los habías contestado todos, algunos son del pesado de tu jefe y otros de unos clientes que están esperando respuesta, así que tú día la verdad no empieza muy bien, en ese momento desearías seguir descansando un poco más en tu cama, sin tener que preocuparte por nada más que ser feliz, pero hace mucho que te olvidaste de tu misma felicidad, ni siquiera sabes por qué estás haciendo lo que haces.

Tomas la decisión de ir hasta la cocina para desayunar algo rápido, porque ya se está haciendo tarde y no quieres volver a ser insultado por tu jefe, te preparas un café y te comes una tostada mientras lees el correo estresante de tu tan “adorado” jefe, respondes sin ganas mientras te lavas tus dientes. Así que te diriges a tu alcoba donde está tu pareja y te despides sin emoción alguna, sales de casa, 20 minutos después de haberte levantado ya estás dentro de tu auto, auto que solo utilizas para ir de tu casa al trabajo y de tu trabajo a la casa, ya te encuentras (como todos los días) sumergido en el tráfico, entonces enciendes la radio para escuchar las noticias, “Todos los políticos son una porquería” exclamas, te sientes decepcionado de lo que escuchas, pero por alguna extraña razón te sigues alimentando de eso todas las mañanas.

Llegas a la oficina como si fueses un robot ejecutando tu ritual diario, das los buenos días, sacas un café de la máquina acto seguido te sientas en tu escritorio y abres tu portátil, bastan únicamente unos minutos para que tengas más trabajo del que tenías cuándo saliste el día anterior.

Trascender Emprasarial - Vive como quieras II

¡Es una bola de nieve que cada día se hace más grande!

Hace años que dejaste de luchar contra ella, ahora ruedan juntos, sin quejarte, mientras te aplasta.

Miras el reloj, quedan ocho horas más de trabajo, más lo que añada el tablero del juez (tu jefe) Suspiras mirando al cielo y ruegas que no se alargue más de lo debido, una notificación en tu celular te saca de tu conversación con el más allá, es de un amigo que te envía una foto desde Egipto sacando la lengua frente a una de las pirámides.

“Qué vida la que lleva” – piensas con mucha envidia.

Te preguntas qué hiciste mal, seguiste el guión que te vendieron tus padres y familiares, sacaste la carrera en los 5 años que se debe sacar, te ganaste una beca en España para realizar tu especialización, hiciste tu maestría en Alemania con los ahorros de toda tu vida y ayuda de los bancos.

Recibes otra foto de tu amigo y le contestas “Tú si que vives la vida”, él responde:

– “La vida es para vivirla, ¿no?”

Justo en ese momento te das cuenta que llevas muchísimo tiempo sin vivir, tienes ya casi 45 años y estás “muriendo” en vida. Abandonaste todos tus sueños, hace mucho que no saboreas la vida que ya hasta olvidaste a que sabe, no disfrutas de un solo día para ti, tu único contacto con la naturaleza es ver al gorila de tu jefe, hace años que no ves a tus seres queridos, con tu pareja haces más la guerra que el amor.

Por alguna razón asumiste que dedicar tu vida al trabajo era el camino correcto hacia al éxito y cuándo pensaste que lo tenías, ahora qué estás más allá de lo que un día te imaginaste, solo te sientes desdichado, decepcionado y aburrido de tu vida. Pensaste que ser responsable era renunciar a tus sueños.

Ahora mírate, ahí estás, en tu mesa de trabajo deseando asesinar un día más, deseando el sábado para descansar (pero en realidad es trabajo desde casa). ahí estás siendo el engranaje de una organización en la que ni siquiera crees, sin otra respuesta que “pagar las facturas” cuándo te haces la pregunta ¿Por qué estoy aquí?. Te sientes atrapado y no sabes como salir de ahí, es tan claustrofóbico como estar en un ataúd, enterrado, sin poder hacer nada.

Tú alma grita desde tu interior, grita con fuerza, con rabia y desesperación, esperando ser oída por alguien.

“¡SÁCAME DE AQUÍ!”

¡Buenas noticias! aún no estás muerto, aún hay una voz que habla dentro de ti. Seguramente llevas tiempo gritando por dentro, pero por alguna desconocida razón hasta hoy no has oído esa voz.

HOY LA VIDA TE OFRECE UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD.

La oportunidad de dejar de ser un muerto en vida, mira por la ventana, allá afuera hay un montón de personas dedicando su vida a cosas extraordinarias, unos salvan vidas, otros viajan por el mundo, algunos hacen sus sueños realidad, otros están creando las obras de arte que serán recordadas durante los próximos siglos.

Entiende lo siguiente: El verdadero significado del éxito es dedicar tu vida a algo con sentido, que te permita vivir con pasión y ser libre.

Mira al amargado de tu jefe y al resto de zombies entre los que te encuentras. ¿de verdad quieres seguir así?, sabes bien que no, que tienes que hacer algo, quizás ya hayas sentido el impulso de salir por la puerta sin mirar hacia atrás, pero no lo haces, por miedo a equivocarte, por que tienes miedo a quedarte sin el dinero que te mantiene sobreviviendo, por tu miedo a decepcionar a los demás, por tu inseguridad de si eres capaz de ganarte la vida a kilómetros de tu empresa, no es fácil, pero tampoco es imposible, allá afuera hay mucha gente que lo ha logrado, pidiendo ayuda al principio cuando no sabía qué camino tomar.

“De ti depende hacer de las barreras que te detienen nuevos retos para tener una vida diferente, o un montón de excusas para seguir en tu jaula dorada”

Si tu decisión es que sean excusas, te quedarás ahí toda la vida, en tu maravilloso ataúd, enterrado en vida, hoy te retamos a buscar respuestas, porque si has llegado hasta aquí es porque aspiras una vida más plena, una vida que sin duda alguna te mereces, pero debes tomar una decisión.

Así que, ¡Vive como realmente quieres vivir, no como te toque!.

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