La coherencia, una virtud que marca el camino del éxito

La coherencia, una virtud que marca el camino del éxito

En la actualidad es fácil encontrar múltiples textos, imágenes, frases y otros tantos mensajes sobre cómo tener éxito en la vida, cómo ser un emprendedor exitoso, cómo llevar una vida significativa, entre otros mensajes que invitan a hacer lo correcto. Sin embargo, ¿cuántos de nosotros hemos publicado cosas sin haberlas puesto en práctica primero? Es fácil ser una especie de ‘coach’ de vida hoy en día, es fácil decirle a los demás lo que es correcto y cómo trascender, pero no es fácil hacerlo e inspirar con el ejemplo en lugar de tratar de influenciar con palabras, es decir, no es fácil tener coherencia.

La coherencia es una de las cualidades que más fácilmente diferencian a una persona de éxito entre el común. La coherencia se puede resumir en ser capaz de actuar de forma consecuente y lógica con nuestros pensamientos y nuestras palabras. Ahora, ¿qué tiene eso de difícil? Cuando se emprende no habrá ningún jefe que nos diga lo que tenemos que hacer y no tendremos la motivación de hacerlo si queremos conservar nuestro trabajo, cuando se emprende dependemos de lo que cada uno sea capaz de hacer desde la propia disciplina, pero resulta muy fácil decir cosas como: “triunfa a pesar de tener miedo”. Sería muy interesante saber cuántos triunfos ha tenido quien escribió esa frase y cómo supera sus miedos.

Esa frase la publiqué en el Instagram hace algunos meses y no digo que no sea cierto o que no sea consciente de mis miedos, pero sé que ha habido muchos momentos en que simplemente se queda en palabras y sé que, para muchos, las publicaciones del Facebook o del Instagram y mucho del contenido sobre cómo tener éxito que vemos en Internet se quedan en eso, en palabras. En este artículo queremos compartir con ustedes lo que significa la coherencia por medio de una historia, la de perdón y reconciliación que promovió Nelson Mandela.

Una historia de cambio

Cuando Nelson Mandela asumió como presidente de Sudáfrica, lo hizo tras la caída del Apartheid, término que significa ‘separación’ y que fue empleado por los afrikáans para denotar todas las políticas que dieron forma a la segregación racial impuesta por el gobierno sudafricano para diferenciar los derechos de los blancos a los derechos de las personas de color. El Apartheid duró casi 50 años y se caracterizó por la represión, la supresión de la libertad de expresión, el encarcelamiento injustificado y sin un proceso legal justo, el maltrato, los asesinatos y las desapariciones justificadas bajo la premisa que la raza negra era inferior a ellos.

Al terminarse este régimen, quedó una sociedad dividida por el odio, el resentimiento y el miedo, una división que dejó al país al borde de una guerra civil. Al asumir como presidente, una de las primeras misiones de Mandela fue terminar con esa división, y si bien incluso hoy en día aún cosas por resolver en dicho país, como en la gran mayoría del mundo, logró cambiar ese escenario a través del deporte, a través del rugby. Tal vez quieras ver el documental “El 16avo hombre”, algo similar a decir en el fútbol ‘el jugador número 12’, ya que en el rugby se juega con 15 jugadores por equipo, documental en el que, a través de los testimonios de jugadores, directivos, periodistas, guardaespaldas de Mandela y activistas políticos de la época, todo lo que significó el liderazgo y el cambio que propuso Nelson Mandela.

Trascender Empresarial - Nelson Mandela
Photo by John-Paul Henry on Unsplash

Como todo mensaje diferente, Mandela fue muy criticado y la gran mayoría de sus electores, quienes eran también la mayoría del país, no entendían cómo él, quien fue elegido para darle a la raza negra el lugar de privilegio que se merecían, ahora proclamaba igualdad y perdón, como ahora apoyaba al equipo de rugby, los Springboks, quienes, ante los ojos de los sudafricanos antes oprimidos, representaba todo lo negativo que significó el Apartheid. En aquel entonces, 1994, el comité de deportes del país decidió eliminar el nombre y los colores del equipo de rugby, sin embargo, Mandela se opuso a ello y los convenció de conservar toda la imagen y todo lo que representaba a los Springboks, la razón que les dio: “debemos perdonar y acabar con el ciclo de temor que amenaza con destruir este país, debemos sorprenderlos con el perdón”.

Un liderazgo basado en el ejemplo

Mandela estuvo preso por más de 27 años por ser acusado como terrorista, por defender los derechos civiles en realidad. Tras salir de prisión, ¿qué hizo? Perdonar a quienes lo encarcelaron durante tanto tiempo en una celda de 2 metros x 2 metros. En su juventud hacia lo que muchos sudafricanos antes de reconocer a los Springboks como parte de su nación, apoyar siempre a sus rivales, sin embargo, tras su salida de prisión se convirtió en el fanático número 1 de los Springboks, de ahí el nombre del documental “El 16avo hombre”.

Mandela aplicó coherencia entre su mensaje de perdonar y sus acciones, las cuales se resumen en eso, perdonar y pasar la página para construir un mejor futuro. Parte de sus guardaespaldas eran blancos, al igual que muchos funcionarios de su gobierno, no sólo porque representaba un acto más de reconciliación sino porque también entendía que necesitaba personas que conocieran todo el esquema de administración del país. Ser coherente también implica reconocer las habilidades y fortalezas en los demás, aceptarlas y aprovecharlas para el bien común, ello es un rasgo de liderazgo.

No solo basta con decir: hay que aceptar a los demás con todo y sus diferencias en pro de entre todos reunir las habilidades necesarias para sacar adelante un emprendimiento. Debemos hacerlo de forma genuina y dar ejemplo de aceptación e integración en un mundo que pregona por la inclusión, pero que sigue separando a quienes son diferentes, a quienes piensan y hacen cosas diferentes.

Antes del Mundial de Rugby de 1995, que se celebró en la misma Sudáfrica, el equipo de rugby realizó una campaña en la que viajaban por todo el país para entrenar y compartir con niños de diferentes poblaciones de escasos recursos, la campaña se llamó: “un equipo, una nación”. En un principio nadie la apoyaba, ni siquiera los propios jugadores, pero gracias a la coherencia que encontraron en el mensaje de Mandela, se inspiraron a hacer parte de ella en una forma honesta y con el tiempo se convirtieron en el foco de la atención y el cariño de una gran mayoría del país, cuando solo unos meses atrás esa gran mayoría los querían eliminar.

¿Por qué apostarle a la coherencia?

Mandela logró a través de su ejemplo inspirar a toda una nación, tanta fue la inspiración, que los Springboks ganaron el Mundial de 1995 cuando, un año de jugarse, todos consideraban que no tendrían éxito ya que eran un equipo mediocre, falto de talento y de la disciplina para ganar, ¿qué cambió en ellos? La razón por la que jugaban, ya no lo hacían por solo ganar un partido de rugby, jugaban por poner en alto el nombre de todo un país y por responder al apoyo de más de 40 millones de personas.

Su historia sigue inspirando a muchos en la actualidad, yo soy uno de los que ha encontrado dicha inspiración gracias a lo que hace tantos años él hizo: ser coherente y actuar siempre acorde a lo que pensaba y a lo que decía. Ahora, he encontrado también que no es fácil tener coherencia, he encontrado que resulta muy fácil decir: seré millonario, después de todo, ¿quién no desea tener éxito y prosperidad? Y no hablo solo de dinero, me refiero a lograr todo aquello que anhelamos, pero trabajar todos los días de forma incansable por ello no resulta tan fácil, no resulta fácil perseverar a pesar de las dificultades.

Dificultades como las que Mandela y tantos otros que se han arriesgado a hacer algo diferente tuvieron en su camino de éxito. Dificultades como las que de seguro vives y deberás vivir y has decidido emprender, dificultades por todo lo que hay por delante de los sueños que tenemos. Si tenemos coherencia nos será más sencillo acercarnos a nuestras metas, si eres capaz de pensar en grande y de decir solo palabras de grandeza, entonces actúa también con grandeza y lo único que tendrás a cambio serán resultados de grandeza.

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